lunes, 14 de mayo de 2012

No creo que 2012 será un año de terribles acontecimientos, como algunas voces fatalistas han pregonado. La vida tiene suficiente poder para sobrevivir en cualquier circunstancia.

2012 es un año profético.  Así, por lo menos, lo han definido personas de toda parte del mundo, en el sentido  de que en él ocurrirán acontecimientos que desde hace miles de años se han venido profetizando. Sin lugar a dudas, es este el año que más acontecimientos se han pronosticado, a tal punto que su destrucción es inminente, según algunos agoreros.